




Muchos compradores no miran una propiedad solo por lo que es hoy.
También imaginan lo que podría llegar a ser.
Una terraza restaurada, interiores actualizados, una mejor conexión con el jardín o una piscina pueden formar parte de la visión desde la primera visita.
En la Tramuntana, conviene revisar esas ideas pronto, antes de que el proceso de compra avance demasiado.
Lo que es posible depende de la propiedad, del terreno, de la construcción existente y de los permisos correspondientes.
Dos casas pueden parecer similares y, sin embargo, ofrecer posibilidades muy distintas.
La piscina es una de las preguntas más frecuentes. Para muchos compradores forma parte de la idea de vivir aquí. Que sea posible o no depende siempre de la propiedad concreta y debe aclararse cuidadosamente.
También se suelen subestimar los tiempos de una reforma. Permisos, arquitectos, constructores, revisiones técnicas y procedimientos locales pueden influir en el calendario.
Sóller Studio ayuda a los compradores a plantear estas preguntas desde el principio y a entender cuándo debe intervenir asesoramiento profesional.
El objetivo no es reducir la ilusión de imaginar un proyecto.
Es entender qué es realista, para que una buena idea pueda convertirse en un plan viable.